Los desahucios son ya un drama social en Grecia y en España. Con una tasa de desempleo del 17% y 21% respectivamente, cada vez son más los que no pueden pagar su hipoteca. Muchos son latinoamericanos



En España, la crisis económica ha hecho el número de desahucios haya incrementado de manera alarmante. Sólo en el segundo trimestre de 2011, 16.500 personas han perdido su casa.


Esto significa que los desahucios han aumentado un 21,2% con respecto al mismo período del año anterior. En muchas ocasiones, las entidades financieras solicitan la expulsión de las familias, bien sea por el impago de la hipoteca, bien porque se ven imposibilitados a pagar los alquileres.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), estimó que 2011 y 2012 serán años en los que se batirán nuevos récords en desahucios. La organización, creada en 2009 a raíz de la crisis económica, es una de las organizaciones más activas contra los desahucios. Uno de sus grandes reclamos es una reforma legal en España que haga posible el saldo la deuda hipotecaria a cambio de la entrega de la vivienda, para evitar que las familias terminen sin casa y encima, endeudados de por vida con deudas que suelen llegar a los 150.000- 200.000 euros.

El caso es que ya existe un precedente judicial que avala este pedido. La Audiencia de Gerona (noreste de España) ha dado la razón a una familia a la que, tras ser desahuciada de su piso, el Deustche Bank seguía reclamando una deuda de 162.500 euros, por la diferencia entre el importe pendiente del préstamo hipotecario contraído -303.658 euros- y la cantidad en que el banco se había adjudicado la vivienda en subasta.

En un país que ya tiene 5 millones de personas sin trabajo, y cuyo número va en aumento, la situación sólo promete ir a peor. Entre los numerosos afectados por los desahucios se encuentran miles de inmigrantes ecuatorianos, una situación que ha denunciado varias veces el Gobierno de Rafael Correa.

Lo mismo sucede en Grecia. Representantes de Klimaka, una organización no gubernamental que ofrece apoyo a las personas que se han quedado sin vivienda, alertan de que la cifra de afectados ha crecido en un 25% en Grecia en los dos últimos años.

"El número de gente sin hogar ha crecido debido a la crisis económica del año pasado, pero su perfil también ha cambiado", explica Alamanou, coordinador del programa. "Son gente que vivía una vida normal pero, debido a la crisis que ha golpeado a todos los grupos profesionales y edades, se encuentra ahora en esta situación", añade.

No hay que olvidar que los ajustes y recortes al presupuesto público han hecho que el Estado de bienestar en Europa, antes garante de una mínima cobertura, sea prácticamente inexistente a la hora de asistir a ciudadanos en la calle. La crisis, al afectar a todos, hace también cada vez más difícil que los familiares puedan ayudar a sus parientes desempleados. Sin políticas oficiales para ayudar a la reinserción social de los llamados "sin techo", Grecia y España son el rostro más dramático de una crisis que comienza a erosionar el bienestar social de toda Europa.

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