El gobernador de la prefectura japonesa de Fukushima, Yuhei Sato, afirmó que no permitirá que se reabra la central nuclear de su ciudad, que sufrió un serio accidente cuando el 11 de marzo se produjo un terremoto y posterior tsunami en Japón.

Sato le hizo saber a Masataka Shimizu, titular de la empresa operadora de la central nuclear, TEPCO, que “se descarta la reapertura de la central” cuando se reunieron y éste presentó sus disculpas por el accidente ocurrido, consignó Europa Press.

Según la agencia Kiodo, Masataka Shimizu y Tsunehisa Katsumata, abandonarán sus cargos próximamente, al asumir la responsabilidad por la crisis nuclear que atraviesa Japón.

El gobierno japonés teme por la estabilidad de los edificios que albergan los reactores en la dañada planta nuclear Fukushima I, informó el canal de televisión NHK.

El Ejecutivo japonés está preocupado por la posibilidad de que importantes cantidades de agua para la refrigeración de los reactores debiliten los muros y los hagan aún más vulnerables ante nuevos temblores.

En ese sentido, la Agencia Meteorológica japonesa informó, según DPA, que un terremoto de 6 grados de magnitud en la escala de Richter sacudió durante la jornada el noreste de Japón.

Hasta el momento no se reportaron daños ni víctimas, ni tampoco se emitió una alerta por tsunami.

El sismo se produjo a las 19.13 (7.30 hora argentina) y su epicentro se registró frente a la costa este de la prefectura de Iwate a una profundidad de 10 kilómetros.

Se trata de una de las regiones más afectadas por el terremoto del pasado 11 de marzo de una magnitud 9 que posteriormente desató un devastador tsunami.

El gobierno regional de la prefectura de Fukushima evalúa someter a los ciudadanos periódicamente a exámenes médicos, especialmente a los niños, tras las réplicas de sismo que se están produciendo.